Otra de las cosas que provoca el que poco a poco me vaya espabilando es que ya no quiero estar todo el día tumbada en la minicuna.
Así que me ha venido muy bien el regalo que me ha hecho mi amiga Neus.
En esta hamaca me entretengo un rato con sus juguetes y además así me puedo olvidar del carro donde hasta ahora me dejaban mis papis (es broma).