Se acaba este año, el año en el que yo empecé a SER en este mundo.
La NocheVieja la pasamos en casa de los abuelos de Segovia. Y aquí los nervios, no son por la preparación de la comida, si no por la hora en la que se empieza a cenar. Pero también aquí sale todo muy bien, se pudieron tomar las uvas sin problemas y todos brindaron por el nuevo año, y en especial, por mí.