Tres días en el colegio ha sido suficiente para que pillara todos los virus que andaban por ahí.
Hoy al salir de clase, cuando Sara estaba explicando a mis papis que el día había sido más o menos normal, he empezado a vomitar todo lo que llevaba dentro. Y ya no podía parar, todo lo que me metía para el cuerpo, aunque fuera agua, salía para fuera. No me encuentro nada bien.