Ofrenda

Hoy todo el día está basado en lo que nos espera esta tarde y es que hoy es la Ofrenda.

Así que después de la Mascletà y de la comida en la carpa, nos vamos a dar un paseo que aprovecho para pegar una cabezadita en el carro y mis papis para ver la falla de Exposición.

De allí a casa de los abuelos a vestirme, y ¡ale! a andar.

No es que disfrutara como una loca ya que el traje me pesa y hace que me canse mucho, pero bueno, por lo menos no estoy llorando todo el rato como el otro día. Además a la hora de pasar por la calle de la Paz y sobre todo a la hora de entrar a la Plaza de la Virgen, iba agarrado de la mano de mi papi con mi ramo de flores y tan contenta.

De regreso a la carpa y una vez quitado el traje, parece que hubiera estado toda la tarde tumbada.

Y es que me tiro toda la noche tirando petardos, bailando de aquí para allá, en la verbena de fuera en la disco móvil que ponen dentro de la carpa.

Vamos que mis papis tienen que esperar a que se vayan todos los niños e insistirme más de 30 veces para que al final a las 3:30 consigan llevarme a casa.