Llevo unos cuantos días con muchos mocos y mucha tos. Pero nada fuera de lo normal, hasta hoy. Esta noche al poco de dormirme, me he despertado porque tenía mucha tos, en uno de esos ataques de tos me han dado unas cuantas arcadas y he vomitado. Pero no sólo comida y mocos, si no que también he vomitado sangre. Como esto ya no es tan normal, cogemos mis papis y yo y nos vamos a que nos vea un médico. Acabamos volviendo de la Fe a la 1:30 de la mañana, donde unos análisis de sangre que sólo indican que he tenido un virús que me ha podido afectar a las amigdalas, estas se han hinchado mucho y probablemente algún capilar se haya roto.