Hace más frío que en Valencia, pero es bastante soportable, así que en cuanto puedo me escapo a dar una vuelta. Además pruebo el columpio que parece un platillo volante del parque hay en frente de casa de mis abuelos y me encanta, no me quiero bajar de él.
Me voy a comer a casa de mi tía Mari y de mi tío Luis, que ahora viven en Bernuy. Allí comemos con ellos y yo me encargo de cuidar y de jugar con mi primo Daniel.
Por la noche bajamos a dar una vuelta por el centro de Segovia, donde se une mi abuelo Luis que libra hoy por la tade.