No me encuentro bien, tengo tantos mocos que casi no puedo respirar, así que mucho menos mamar ni dormir. La garganta me duele bastante y la fiebre supera los 39º C, así que mis papis deciden que ya es hora de que conozca las urgencias de la fe. Allí me miran y descartan que los mocos hayan afectado a las vías bajas. Un alivio.
Mientras mis papis se llevan a mi hermano a la fe yo me voy con el abuelo a la falla, donde hacemos el pasacalles y me quedo jugando.
Después de la comida, corriendo a vestirnos para la ofrenda.
Que bien que nos portamos, tanot yo que voy en la primera de la fila de la falla como mi hermanito que va con mi papa en brazos. Yo hago todo el camino andando, y mi hermano en carro menos desde la calle la paz hasta la salida de la virgen. Yo voy tan fresca, que la vuelta la hago entera bailando con Caye.
No os creáis que después del baño y de la cena se me acaban las fuerzas. Me quedo en la carpa viendo el espéctaculo de humor y durante algunos momentos de la noche me convierto en la reina de la pista. Menudos bailoteos me pego. Mi mama y mi hermano se van a casa porque ya no aguantan más, pero yo hasta pasadas las 3 de la mañana no me rindo.