Hoy empieza la semana hablando de las fiestas de Benicalap.
Por la noche nuestros papis se van a cenar con los ápices.
Diego se queda en el parque de casa y le llevo un kebab para cenar.
Yo me voy con mis amigos de fiesta.
Y se produce mi primer traspiés. A las cuatro y media de la mañana después de alguna conversación por teléfono con mis padres y de algún mensaje por whatsapp me recogen del parque de abuelos ya que «no me encuentro bien».
La bronca que me cae es de órdago.