La siguiente parada del tour es Murano una isla famosa por sus cristales. El guía nos cuenta la historia de esta isla y por qué de la fama de sus cristales.
Luego ya por libre entramos a una demostración en una de las fábricas.
Como se ha hecho tarde y en esta isla no hay muchos restaurantes nos volvemos a Venecia y entre la parada del vaporetto y el hotel paramos en un restaurante pequeño donde comemos unos espaguetis carbonara otros con gambas un poco picantes y un par de raciones de risotto negro con calamares que estaba espectacular. Encima en este en este bar con el menú incluyen una bebida el café y no tienes que pagar el servicio aparte. Así que por casi 30-40 euros menos que otras veces hemos comido de maravilla.
Para bajar la comida volvemos a darnos una vuelta por la plaza del hospital, dónde está la basílica de San Giovanni y Paolo y llegamos a la librería aqua alta famosa porque tiene escaleras y paredes creadas con libros estropeados con este agua alta.
Volvemos al hotel al descansar un rato, pero por el camino vemos un sitio donde venden los cannoli y como nuestro papi está deseando probarlos a pesar de estar llenos compramos un par de ellos para quitarnos el antojo.