Cogemos un vaporetto que nos acerca hasta donde está el hotel y dejamos las maletas en recepción ya que todavía no podemos hacer un check-in.
Pero damos vueltas por los alrededores del hotel para poder situarnos y paramos en una terraza de un «Bacari» con el objetivo de tomar un spritz y unos típicos «cicchettis».
Volvemos al hotel a hacer el check-in y dejar las cosas en la habitación y ya nos dirigimos de nuevo al centro a comer en un restaurante donde probamos cuatro tipos diferentes de pasta.