Pues empezamos el año con energía.
Una vuelta por el parque de enfrente de casa de los abuelos y unas buenas cañas en uno de los bares del barrio.
Después la gran comilona de Año nuevo.
Acabamos tan hartos de comida, que nos aplatanamos todos en el sofá.
Hasta que decidimos salir y dar una vuelta para ver alguno de los belenes que están expuestos en Segovia.