La primera visita es el monasterio de uclés.
Donde realizamos una visita guiada que nos tiene casi dos horas recorriendo este gran edificio.
La verdad es que la visita no vas a recordar como lo mejor de este viaje ya que el monasterio está un poco desangelado.
Pero lo compensamos porque al acabar nos vamos a la plaza del pueblo y en el bar de la plaza estamos tomando algo en la terraza hasta que podemos entrar a comer un menú en el que comemos: el primero macarrones la cazuela de champiñones y pisto con huevo y de segundos codillo, carrillada y redondo todo acompañado de sus patatitas.