Nos vamos a Segovia a pasar unos días con los abuelos y las tías.
El viaje lo hacemos sin problemas tanto mi hermano como yo nos portamos genial y no damos ni pizca de guerra durante las 5 horas.
Llegamos a Segovia comemos y al poco nos vamos a los jardines que rodean el santuario de la Fuencisla. Allí hacemos una merienda cena que nos permite disfrutar del aire libre.