Hoy nos lleva nuestro papi a pasar el día a la piscina del Parque de Benicalap.
Llegamos nada más abrir la piscina, sobre las 12 de la mañana y no paramos hasta que cierran sobre las 18. Y casi todo el rato metido en el agua.
Un rato en la piscina de los peques, otro rato en la piscina de los mayores, un rato en los toboganes de los peques, otro en el de los toboganes de los grandes, otro rato en la pequeña,… y así todo el rato..
Comemos en el bar de la piscina unos bocadillos y unos helados.
Y enseguida volvemos a la piscina a seguir con la fiesta.
Se podría pensar que acabaríamos agotados. Pues sí. Pero sólo Diego y un rato, el rato que nos lleva desde el parque a casa.
Porque al llegar a casa, volvemos a lo de todas las tardes, piscina de casa y parque con los amigos.
Incluso cenamos en el parque y no subimos a casa hasta casi las 11 de la noche.