Como Diego está malito en casa, mis papas se quedan cuidándole y yo aprovecho y me voy con mis tíos a dar una vuelta. Vamos hasta el paseo marítimo donde hay un mercado medieval por las fiestas de moros y cristianos del cabañal y donde la tía Silvia me compra un pulsera con mi nombre. Cenamos en uno de los puestos del mercado unos pinchos morunos que estas muy buenos. Además como es la feria de julio hay un castillo de fuegos artificiales en la playa. Y después del castillo a casa a descansar, que ha sido un día muy largo pero me lo he pasado genial.