Por la tarde nos vamos paseando por la huerta de al lado de casa hasta Villa Indiano, que como su nombre indica se trata de una villa en mitad de la huerta que lo han acondicionado para tener una terraza donde tomar algo fresco y alguna que otra tapa.
Está más o menos a media hora de casa andando y una vez que llegamos pues aprovechamos para tomar 4 tapitas que nos sirven de cena.
El sitio es muy chulo, pero al estar en mitad de la huerta tiene sus inconvenientes. Por ejemplo las nuves de mosquitos que nos han perseguido por toda la huerta, hasta llegar a la civilización.