Después del futbol nos volvemos a casa y nos arreglamos para coger el tranvía e ir al centro, a la plaza del ayuntamiento a ver la mascletá.
Llegamos con tiempo y cogemos buen sitio, cerca, pero sin aglomeraciones lo que nos permite salir un par de veces a por algo para tomar mientras esperamos.
Está chula además se brinda un homenaje a Ucrania por la invasión de Rusia.
Volvemos a casa, otra vez en tranvía,