Pues hacemos de nuevo las maletas, mientras papi se va a almorzar a la falla, y cuando vuelve a casa volvemos a coger el coche y nos vamos a Segovia.
Comemos a mitad de camino, en el restaurante La sima, donde normalmente papi se come un bocata de chorizo, pero dice que está saturado y que no quiere más carne, así que se come un bocata de calamares.
Llegamos a Segovia por la tarde y vamos directos a casa de los abuelos.
Vienen los primos Dani y Alvaro y cuando merendamos bajamos a dar una vuelta y nos vamos a tomar algo al bar de Nueva Segovia. Pero no vamos con los papis, ya que ellos se van a Villacastín a calentar para la boda de mañana.