Pues la verdad es que con estas navidades tan raras, la noche de Reyes se convierte en casi una noche normal.
Salimos antes de cenar a dar una vuelta por el barrio, pero sin nada de ambiente y con el frío nos volvemos pronto a casa, a cenar unos patés y quesos.
Y luego a ver una película antes de irnos a dormir.