Al Rayo con los Monzó

A la salida de casa de los abuelos, nuestro papi recibe la llamada de Sergio padre, que están en el Rayo, que nos acerquemos a tomar algo.

Y allí vamos. Nos ponemos a jugar, mientras los papis se quedan en una terraza y las mamis se van a otra.

Nos quedamos allí hasta cenando y nos vamos ya cuando el bar cierra.