Y nos vamos camino a A Coruña, que viaje… Una niebla por el camino que casi nos impedía ver el morro del coche, así que tenemos que ir despacito.
Llegamos al hotel Riazor casi a las 23 horas por lo que nos da tiempo a dejar las maletas, buscar sitio donde aparcar y bajar a cenar al primer sitio que vemos, una pizzería llamada Tivoli.
Cenamos y a dormir