Volvemos a Villamayor y pasamos un rato para que nos enseñen la casa y merendar.
Se trata de una casa muy grande con un montón de curiosidades, como un teléfono de los que utilizaban nuestros padres cuando eran pequeños.
El abuelo de María y Manu nos enseña cómo echa chorizo para que las anguilas que hay en el río que pasa al lado de la casa vienen a comer.
Quedamos con los abuelos que volveremos con más tiempo.