Hoy es el primer día de vacaciones de nuestro papi, así que no nos vamos a quedar en casa.
Nos vamos a la piscina de Benicalap a pasar el día. Llegamos lo suficientemente pronto para conseguir una mesa, que nos viene muy bien ya que nos llevamos la comida. También se apuntan a pasar este día aquí los tíos que también están de vacaciones.
Alba se encarga de vigilar y cuidar a Diego y es que este no tiene miedo a nada y le da lo mismo ir andando por la piscina de los peques, que por la piscina de los mayores que bajando y subiendo las escalinatas, más de una vez se ha pasado de escalón y acaba tragando agua.
También nos tiramos por alguno de los toboganes que hay tanto en la piscina de los niños como los de mayores.
Al salir de la piscina descansamos un rato en el patio de casa, y luego nos vamos dando una vuelta a una hamburguesería que hay en un parque al lado de la antigua guardería de Alba. Estamos muy fresquitos y lo pasamos bien.