Aprovechando que están aquí los abuelos de Segovia, invitamos a los de Valencia a comer para así pasar el día juntos.
Así que después de estar un rato en la piscina, nos subimos a comer todos a casa.
Allí estamos comiendo, muchísimo y jugando un rato.
Como hace mucho calor Alba y nuestro papi se bajan de nuevo a la piscina.
Mientras tanto los demás nos arreglamos ya que luego nos vamos a ir a cenar por ahí.
A esto se apuntan también los tíos Carlos e Inés.
Vamos a cenar al Aragués, donde nosotros nos comemos una hamburguesa cada uno y un helado.
Entre unas cosas y otras hasta la 1 de la mañana no llegamos a casa para descansar después de un día tan largo.