Me quitan la escayola

Vamos al traumatólogo para que me quiten la escayola y ver como van los huesos.

Los huesos no sé, pero mi brazo tiene un aspecto muy feo: muy delgado, muy negro, con la piel que se le cae y un poco torcido. Vamos que no me gusta nada. Tampoco me gusta que hoy he llorado más que en todo este proceso, mucho más que cuando me rompí el brazo.

Por suerte todo está bien, el traumatólogo me dice que con unos cuantos ejercicios en casa, enseguida estaré bien. 

Hasta diciembre no tenemos que volver.