Castro Urdiales: Paseo por playas y monumentos. Pintxos

Comenzamos la visita a la parte monumental de Castro, por el puerto pesquero.

Ahí tenemos un incidente ya que a Diego se le cae de las manos el muñeco del Capitán Garfio que se había comprado el día anterior en Logroño y dando botes acaba en el agua del puerto entre los diferentes barcos amarrados. Tan triste se pone Diego, que paramos la visita, para intentar recuperarlo. Desde tierra, imposible. Pero por suerte había un grupo de chavales jugando en el puerto con un kayak a los que pedimos que nos ayuden. Y vaya si lo hacen. Sorteando barcos y amarres llegan hasta donde está el muñeco y lo rescatan. Como recompensa les damos 1€ y ellos tan contentos y Diego más.

Continuamos la vista subiendo al faro, bordeando la iglesia de Santa María de la Asunción por los acantilados y sus playas, llegando a la del pedregal donde vemos como varios niños saltan desde esos acantilados.

Volvemos sobre nuestros pasos y pasando por el Castillo-Faro donde hay una exposición de objetos hechos con madera y piedra muy bonitos.

En la plaza principal hacemos una parada para merendar unos churros y tomar un refresco.

Nos recorremos todo el paseo marítimo pegado a la playa de Castro hasta llegar al mirador que hay en el saliente al mar que está en el final de la playa de Brazomar.

A la vuelta ya nos pasamos por la calle Ardigales que está lleno de bares de pinchos, donde hacemos varias paradas hasta que llenamos el buche.

Y al hostal a descansar.