Nuestra siguiente parada del viaje es Castro Urdiales que se encuentra a menos de 2 horas ya de Logroño.
Llegamos a nuestro alojamiento, el Hostal Catamarán, aparcamos en la puerta aunque en zona azul, menos mal que se puede gestionar el pago mediante una aplicación de móvil.
El hostal es sencillo pero cumple lo que nosotros queremos, 2 habitaciones para dormir los 4, y justo en el centro de Castro.
Dejamos las cosas, nos ponemos los bañadores y nos vamos a buscar una playa donde darnos un buen baño.
Paramos en el muelle de San Luis ya que vemos que está lleno de gente dándose baños ya que está preparado con escaleras y varias entradas al mar.
El agua está, fresca, pero super limpia, da gusto meterse, aunque para Diego está demasiado fría para arriesgar su escayola.
Nos volvemos al hotel nos cambiamos y nos ponemos un poco más guapos ya que nos vamos a comer a la Sidrería Marcelo.
Una sidrería con el menú típico: pastel de puerros, tortilla de bacalao, choricitos a la sidra, chuletón y de postre arroz con leche y tarta de queso. Y para acompañar pues una buena jarra de sidra.
Muy bueno todo y muy bien atendidos.
Cuando salimos de la sidrería justo enfrente, había unas ruinas romanas que al entrar nosotros solos nos los explicó todo una chica muy amable, y aprendimos muchas cosas.