A Segovia. Y lloviendo

Vamos a pasar este primer fin de semana largo de vacaciones de semana santa en Segovia.

El viaje sin problemas, llegamos a la hora de comer a Segovia.
Durante todo el camino nos ha estado lloviendo y al llegar a Segovia no iba a ser menos. Así que después de comer y charlar un poco con la familia nos vamos a dar una vuelta por respirar algo de aire.

Vamos bajando hasta el centro de Segovia, parándonos de vez en cuando bajo algún techo para resguardarnos de la lluvia.
Hacemos bien, porque poco a poco se va despejando y al final se queda muy buena tarde-noche.

Aprovechamos para comprarnos unos churros para merendar. Y mientras nos los comemos damos una vuelta por Segovia. Nuestros papas nos llevan hasta las «escaleras del salón» que nunca habíamos visto.

Al poco se unen el resto de la familia, incluido nuestro primo Daniel, con los que damos una vuelta por la plaza y entramos a la catedral para ver todas las imágenes que estaban guardadas para protegerse de la lluvia.
Bueno, por lo menos hemos visto algo de la Semana Santa Segoviana.