Aquí seguimos en el hospital. Ya me he acostumbrado a ver a las médicas, enfermeras, auxiliares,… y ya casi no lloro cuando me hacen las exploraciones y cuando me inyectan el antibiótico.
El día lo paso jugando y muy entretenida entre la gente que me visita, el resto de niños que están conmigo y sobre todo con mis papis que no se despegan de mi. Ha sido un poco raro, porque siempre han estado alguno de los dos conmigo estas han sido las primeras noches que no hemos estado los 3 juntos.