Cuando nuestros papas nos recogen nos vamos directos a pasar la tarde en la playa.
Cuando llegamos la bandera estaba amarilla y había bastantes olas y corrientes, así que no nos separamos de papa y mama durante el baños. A pesar de todos disfrutamos mucho.
Después un bocata de jamón para reponer fuerzas y al anochecer nos marchamos a casa.