Cuando nos levantamos y desayunamos jugamos con los tios, vemos dibujos y nos contamos chistes. El tío Carlos nos cuenta uno de los «perros de curro» que nos hace mucha gracia que estamos repitiendo durante todo el día.
Después bajamos a comprar el pan y los tíos también nos compran unas chuches.
Cuando salimos del kiosko nos encontramos con papa y mama que viene a recogernos y ya que están nos quedamos todos a comer en casa de los tíos, pero antes un pequeño paseo por el pueblo y un pequeño aperitivo.
Después de comer jugamos otra vez al UNO durante un buen rato hasta que se hace hora de volver a casa.